Posts etiquetados ‘piensa antes de juzgar’


La mayoría de la gente no está consciente de la importancia que tiene el decir siempre la verdad; y las consecuencias que puede ocasionar una mentira, por más pequeña que ésta sea. Te cuento una historia que explica la importancia de no mentir:

Como sucede en todas partes, en uno de tantos barrios vivían familias vecinas que se llevaban muy bien. El papá de una de ellas les compró un conejo a sus hijos. Los hijos del otro vecino, también le pidieron una mascota a su papá. El hombre les compró un cachorro de pastor alemán.

Con sencillez, el primero le comentó a su amigo que tenía miedo de que su perro se comiera al conejo de sus hijos, pero el otro le dijo:

– ¡De ninguna manera! Piensa, mi pastor es cachorro. Crecerán juntos, se llevarán bien. Yo conozco de animales, puedes estar tranquilo, te aseguro que no habrá problemas.

 8972522-cachorro-de-pastor-aleman-4-meses-de-edad-lamiendo-un-conejo-de-fondo-blanco Y parece que el dueño del perro tenía razón. Los animales crecieron juntos y se hicieron amigos. Era normal ver al conejo en el patio del perro y al revés. Los niños estaban felices con la armonía entre los dos animales. Pero un día, un viernes para ser exacto, día, el dueño del conejo fué a pasar un fin de semana en la playa con su familia pero no se llevaron al conejo.

El domingo, por la tarde, el dueño del perro y su familia estaban merendando, cuando entró el pastor alemán a la cocina. Traía el conejo entre los dientes, todo inmundo, sucio de sangre y tierra, por supuesto que estaba…..¡muerto!

Toda la familia se enfureció contra el animal y le pegaron de forma desmedida atándolo, después, a un árbol del jardín. Todos estaban muy preocupados pensando que su vecino había tenido la razón. No sabían qué iban a hacer. Curiosamente les indignaba la falta de civilidad de su perro y cómo éste había procedido rastreramente en cuanto se dió cuenta de que sus dueños habían abandonado a su mascota. No había tiempo que perder pues en unas horas más sus vecinos iban a regresar. Todos se miraban y se preguntaban: ¿Ya pensaron como quedarán los niños?

El perro, estaba afuera llorando, lamiéndose las heridas. No se sabe exactamente de quién fue la idea, pero parecía infalible:

– Vamos a bañar al conejo, dejarlo bien limpio, después lo secamos con el secador y lo ponemos en la casita en su patio .

¡Y así lo hicieron! Hasta perfume le pusieron al animalito.

– ¡Quedó como dormido! – dijo uno.

– ¡Parece vivo! – decía otro.

Y allá lo pusieron, con las piernitas cruzadas, como conviene a un conejo durmiendo. Al poco tiempo vieron llegar a los vecinos y en minutos se comenzaron a escuchar los gritos de los niños… ¡Lo habían descubierto! No pasaron cinco minutos y el dueño del conejo vino a tocar a la puerta. Estaba blanco, asustado. Parecía que había visto un fantasma.

– ¿Qué pasó? ¿Qué cara es esa? – le preguntó el dueño del perro con cara de inocente.

– El conejo… el conejo… – dijo el vecino.

– ¿El conejo qué? ¿Qué tiene el conejo? – continuaba preguntando el dueño del perro – ¿Murió? ¡Si hoy por la tarde parecía tan bien!

-¡No, hombre! ¡No murió hoy, nuestro conejo se murió el viernes!

-¿El viernes? ¿Cómo el viernes?

-¡Sí fue antes de que fuéramos a la playa, y los niños lo enterraron en el fondo del patio, y ahora lo encontramos ¡afuera! hasta bañadito y perfumado…

La historia termina aquí. Lo que ocurrió después no importa, ni nadie lo sabe. Pero el gran personaje de esta historia es el perro. Imagine al pobre animal, desde el viernes, buscando en vano a su amigo de infancia. Después de mucho olfatear, descubre el cuerpo muerto y enterrado. ¿Qué hace? Con tristeza desentierra al amigo y va a mostrárselo a sus dueños, quizá esperando que le salvaran la vida.

No cabe duda que con frecuencia los humanos continuamos juzgando a los demás por las simples apariencias y los condenamos sin estar absolutamente seguros de los acontecimientos; sin verificar lo que realmente ha sucedido.

Otra lección que podemos sacar de esa historia, es la tremenda capacidad que tenemos de deformar la verdad, buscando tramposamente la forma de evitar las consecuencias de nuestras malas acciones, actuando siempre en busca de nuestros beneficios personales.

Para enseñar a los pequeños a no decir mentiras, es indispensable que nos vean a nosotros comprometidos con la verdad, pase lo que pase

FELIZ OMBLIGO DE SEMANA!

Dios los Bendiga!!

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La paz interior comienza en el momento en el que decides no permitir que otra persona o un evento puedan controlar tus emociones


El Helado  En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 anos entro en un establecimiento y se sentó a una mesa. La mesera puso un vaso de agua en frente de el, «Cuánto cuesta un helado de chocolate con almendras?» pregunto el niño. «Cincuenta centavos», respondió la mesera. El niño saco su mano de su bolsillo y examino un número de monedas. «Cuánto cuesta un helado solo?», volvió a preguntar.

  Algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente. «Treinta y cinco centavos» dijo ella bruscamente. El niño volvió a contar las monedas. «Quiero el helado solo» dijo el niño. La mesera le trajo el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue.

  El niño termino el helado, pago en la caja y se fue. Cuando la mesera volvió, empezó a limpiar la mesa y entonces le costó tragar saliva con lo que vio. Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacio, había veinticinco centavos….

propinaSu propina.

  Si buscas lo suficiente, vas a poder encontrar algo bueno en cualquier persona y algo positivo en cualquier situación. Pero solo si lo buscas, hay que dejar de lado esa velocidad que consciente o inconscientemente nos impulsa a emitir un juicio sobre lo que nos rodea, sin muchas veces darle la oportunidad a que se manifiesten los milagros a nuestro alrededor.

  Cohibimos no solo a las personas que encontramos en nuestro caminar, sino que en ocasiones hasta a Dios mismo, pues creemos y queremos que las cosas son solo del color que nosotros las vemos y que nuestra palabra es inequívoca, nos enseñan que admitir que estamos errados es muestra de vulnerabilidad y por tanto de debilidad, y en base a eso andamos caminando con un disfraz blindado el cual nos protege del »Sufrimiento’.

9403455455_e184272ca6_z  Sufrimos porque hemos olvidado el poder del amor incondicional. Sufrimos porque preferimos tener la razón y luchar a estar enamorados y ceder. Sufrimos porque etiquetamos todas las experiencias en buenas o malas, sin matices. Sufrimos porque nos resistimos a cambiar en lugar de abrazar el cambio con el propósito de nuestra evolución espiritual. Sufrimos porque no invertimos más en acciones que hacen mejorar nuestra autoestima. Sufrimos porque hemos olvidado que todos somos familia. Sufrimos porque hemos perdido nuestros valores innatos y los hemos cambiado por los valores de moda. Sufrimos porque medimos toda relación con lo que podemos sacar de ella, en vez de por lo que podemos poner en ella. Sufrimos porque las pequeñas cosas ya no nos parecen grandes cosas. Sufrimos porque hemos olvidado quienes somos…

¡Sufrimos porque elegimos sufrir!

  Tenemos el poder de elegir, en cada momento, cómo nos sentimos. No podemos elegir nuestras condiciones de vida, pero podemos elegir la forma en cómo las experimentamos. Es así de simple.

6755_el_pasado_es_historia_el_futuro_un_misterio  No hagamos vulgar lo esencial. Cada día, si queremos, hay miles, qué digo miles, millones de razones para fascinarse. La vida en sí es pura fascinación. Mírala con ojos de sorpresa y no poses tus ojos sobre lo que te rodea, como el que ya lo ha visto todo tantas veces que le fastidia prestar atención una vez más. Recupera la fe, porque cada nuevo día, creas en lo que creas, es un milagro

Feliz JUEVES!!!