El Valor de decir Buenos Días.

Publicado: 21 agosto, 2018 en reflexiones diarias

Me encanta correr por las mañanas y mas aun dar los buenos días a todos las personas con quien tenga la dicha de coincidir en el trayecto. Recientemente alguien me pregunto.

¿No te cansas de decir buenos días a todos, en especial cuando muchas personas no devuelven el saludo?

e1bb964e4e85b1fc096d15f9d74ff572 Para mi lo mas  increíble es la manera en que 2 palabras tienen el poder de iluminar el rostro de quien las recibe. Pues si bien es cierto hay de todo en la viña del señor, lo que se evidencia en el hecho de que de la misma manera que muchas personas responden de manera reciproca, también están quienes ni se inmutan.

Lo paradójico para algunos cuando me han preguntado sobre cómo me siento cuando no me responden.  Es que quienes más me motivan son estos últimos, pues son quienes mas necesitan esa pequeña dosis de milagro cotidiano, y a la vez son quienes luego del tiempo y la insistencia, tienen las mas bellas transformaciones, pues por experiencia luego son ellos quienes pasan a andar sonriendo y saludando a todo el mundo, con una sonrisa nueva y añejada con el tiempo debido a la falta de uso. (Una vez hace ya 3 años hice un experimento en el mirador que esta en otro escrito de este blog)

No permitas que el mundo cambie tu sonrisa, mejor se una razón para que el mundo sonría contigo dijo alguien una vez.

C5RVnI3VcAImirBSaludar no es un acto de coquetería barata, es una ruptura del hielo con el que cada uno nos rodeamos, es un hábito de buenas costumbres y cortesía, es llenarse de optimismo pues tan solo con una frase amable se ilumina y transfieren bendiciones; es una sencilla sonrisa que marca un nuevo empezar del día, que será mejor que el anterior, es desbordar energías positivas que se contagian y  llenan de felicidad no solo a quien lo recibe sino también a quien los da.

La importancia de las cosas que decimos y de las que transmitimos es crucial para construir lo que nos rodea. Así pues, debemos ser conscientes de que cuando hablamos o nos comunicamos transformamos nuestro entorno.

Pero eso no queda ahí, es según algunos un poco más complejo,  porque del mismo modo que nosotros podemos alterar el entorno y a los que nos rodean, los que nos rodean y el entorno pueden hacer lo mismo con nosotros.

¿Y cómo nos afecta eso a nosotros? Pues bien, existe una relación directa entre lo que percibimos y lo que sentimos, de modo que cuando alguien está en un estado de felicidad y alegría, de algún modo la transmite a su entorno y eso hace que nos sintamos felices cuando estamos cerca y se nos contagia su felicidad.

imagenesconversiculos_37.jpgLas palabras y el tono de voz con el que conversamos están cargadas de emociones, aunque no contengan ningún tipo de significado. Por otro lado, se sabe que una de las peculiaridades del ser humano es el hecho de poder crear empatía con el resto de las personas. Para eso existen un tipo de neuronas llamadas “neuronas espejo” las que se encargan de emular la emoción de otro.

Dicho de otro modo, su función es la de activar en nosotros para aprender de los estímulos que otros sujetos están recibiendo  física u emocionalmente.

Realicemos un ejercicio para que podamos entenderlo, mira el siguiente vídeo:

Reacción de una madre con un implante que escucha por primera vez la voz de su hijo.

Simplemente viendo el vídeo, pudimos emular los sentimientos de otra persona, debido a las “neuronas espejo” podemos sentir algo parecido a lo que sintió otra persona que ni conocemos.

Algo sorprendente de estas neuronas es que nos ayudan precisamente a intuir los sentimientos, los pensamientos y hasta las intenciones de un sujeto con solo observándolo. Nuestra mente está constantemente analizando nuestro entorno e interpretando lo que nos rodea.

191258_a-las-palabras-no-se-las-lleva-ningun-vientoY es que, dicho así, podemos decir que parece más o menos obvio que las palabras modifican el estado emocional de las personas, pero la comprensión del flujo en la comunicación humana puede darnos mayor consciencia de lo que decimos o dejamos de decir.

Es un gesto mínimo pero que me demuestra que somos iguales y que me quiere, durante ese segundo que me ha ofrecido su sonrisa y le han brillado los ojos, En ese momento aflora ese lado amable y bueno que todos tenemos y que tanto nos cuesta compartir y que es tan valioso.

Somos todos parte de una misma esencia y, a veces, se nos olvida y vemos a los demás como presuntos enemigos. Pero ese Buenos Días sonriente rompe esa barrera y nos hace amigos en ese mismo instante.

Recuerdo la película de “Cocodrilo Dundee” donde hay un detalle que me parece súper importante y que hemos olvidado, sobre todo en las grandes ciudades.

Es el momento que llega a Nueva York y desde el taxi va presentándose a todo el mundo, una masa de desconocidos.

Y es que hemos olvidado mirarnos, vernos, saludarnos, sentirnos un grupo. Somos una inmensa masa de desconocidos, una multitud de solitarios. Nos deshumanizamos. Por eso para mí es tan importante el momento del saludo, del contacto visual.

No somos ni mejores ni peores que nadie, somos iguales, pero a la vez cada uno con su  forma única de ser y sentir.

sonrisa.jpgPor ese motivo quiero pedirte un favor, cuando alguien te abra una puerta, coincidas en el pasillo o en la misma sala, mirarle a los ojos y ofrécele tu mejor sonrisa.

Puede que al principio se sienta un poco extraño si no están acostumbrados, pero si continúan cada día se sentirán un poco más humanos, un poco menos solos y verán la vida y a las personas de manera distinta, lo maravillosas que son sólo hay que darles la oportunidad de demostrarlo.

Miren a su alrededor, levanten los ojos de los problemas, aprieta la mano con sinceridad, mira a los ojos con buenos propósitos y sin darte cuenta, cuando menos lo esperes nos convertiremos en seres sociales felices que viven con gente feliz.

Que cuando un desconocido tropiece le ofrezcamos no solo la mano sino también nuestra mejor sonrisa e intenciones para ayudarle a levantarse. Pues sin saberlo nos estaremos ayudando a nosotros mismos porque integrarse en el mundo te hace mejor y más feliz.

Si no me crees solo tienes que hacer la prueba y después de una semana de Buenos Días sonrientes a todos los desconocidos y conocidos con los que te encuentres, comprueba si ha mejorado tu estado de ánimo y si te sientes un poco más feliz.

A continuación dejo esta historia real que ocurrió en Noruega a mediados de los 90.

En una enorme empresa de manufactura de pescado del Norte de Noruega, Asgard poco antes de terminar su jornada laboral, entró en el gran congelador donde se almacenaban miles de toneladas de pescados, para comprobar un pedido. Como solo era un momento, no se puso el equipo reglamentario y entró. El seguro de la puerta se bloqueó y la puerta quedó cerrada por fuera. Asgard quedó atrapado dentro.

Sus compañeros ya habían abandonado la nave. Como eran muchos, nadie se percató de su ausencia. El congelador estaba a -25º, pasaban los minutos y empezó a comprender que su fin estaba cerca. A medida que pasaba el tiempo comenzó a sentir mareos y pérdida progresiva de consciencia a causa del frío.

Iversson – el vigilante de seguridad – descubrió a Asgard en el congelador y lo rescató. Al día siguiente, cuando el gerente le pregunto a Iversson, el vigilante, cómo se había dado cuenta de la ausencia de Asgard, este le contestó:

“Sr gerente, tengo 60 años y llevo 35 años en esta empresa. Durante este tiempo, pocos han sido quienes saludan o se despiden al irse. Nadie da los “buenos días” al entrar o “hasta mañana” al marcharse… excepto Asgard, que siempre lo hace con una sonrisa sincera. Ayer no vino a despedirse y eso me pareció muy extraño, así que me inquieté. Eché en falta su saludo y empecé a buscarle hasta que di con él”.

Mi intención no es que alguien me salve la vida un día, pero si pensar en que rico seria que de todas las formas en las que pudiera ser recordado al partir de esta vida, sea con una sonrisa deseando un buen inicio para cada nuevo día.

Un saludo no cuesta nada, pero significa mucho para quien lo recibe. Estos pequeños pero elementales detalles son los que marcan la diferencia.

Feliz y Bendecido martes

GRR

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comentarios
  1. Berenice dice:

    Muy de acuerdo contigo. Tanto los saludos o palabras como te quiero o que tengas un buen dia y hasta un abrazo le cambian el día a uno. Siempre habrá gente que se oponga a devolver el saludo y no expresen sus sentimientos pero los que lo hacemos tenemos el poder de ser influencia para otros. Me ha pasado. Me encantó tu entrada, saludos!

    • cada quien da, acorde a las experiencias que tiene guardadas en la mochila de la vida, muchas veces por eso digo que mi mayor atención la pongo en esos que no responden, pues solo reflejan mas que indiferencia, muestran falta de amor.
      me alegro haya sido de tu agrado.

  2. Luima dice:

    Me encantó. A veces es necesario que nos refresquen la importancia de ser educados, ser humanos y agradecidos.

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