El acero de nuestra vida

Publicado: 8 noviembre, 2013 en reflexiones diarias
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images (28)  Se cuenta la historia del herrero que, después de una juventud llena de excesos, decidió entregar su alma a Dios.

  Durante muchos años trabajó con mucho entusiasmo y practicó la caridad, pero a pesar de toda su dedicación, nada parecía andar bien en su vida; muy por el contrario, sus problemas y sus dudas se acumulaban día a día.

dificultad  Una hermosa tarde, un amigo que lo visitaba, y que sentía compasión por su situación difícil, le comentó:

«Realmente es muy extraño que, justamente después de haber decidido volverte un hombre temeroso de Dios, tu vida haya comenzado a empeorar.

No deseo debilitar tu fe, pero a pesar de tus creencias en el mundo espiritual, nada ha mejorado».

  El herrero no respondió enseguida. Él ya había pensando en eso muchas veces, sin entender lo que acontecía con su vida. Sin embargo, como no deseaba dejar al amigo sin respuesta, comenzó a hablar, y terminó por encontrar la explicación que buscaba.

He aquí lo que dijo el herrero:

molde  –  «En este taller, yo recibo el acero aún sin trabajar, y debo transformarlo en espadas. ¿Sabes tú cómo se hace ésto?

  Primero, caliento la chapa de acero a un calor infernal, hasta que se pone al rojo vivo. Enseguida, sin ninguna piedad, tomo el martillo más pesado y le aplico varios golpes, hasta que la pieza adquiere la forma deseada. Luego, la sumerjo en un balde de agua fría, y el taller entero se llena con el ruido y el vapor, porque la pieza estalla y grita a causa del violento cambio de temperatura. Este proceso debo repetirlo varias veces hasta obtener la espada perfecta, porque una sola vez no es suficiente».

  El herrero hizo una larga pausa, y siguió:

– «A veces, el acero que llega a mis manos no logra soportar este tratamiento. El calor, los martillazos y el agua fría terminan por llenarlo de rajaduras. En ese momento, me doy cuenta que jamás se transformará en una buena hoja de espada y entonces, simplemente lo dejo en la montaña de hierro viejo que ves a la entrada de mi herrería».

Hizo otra pausa más, y el herrero terminó:

– «Sé que Dios me está colocando en el fuego de las aflicciones. Acepto los martillazos que la vida me da, y a veces me siento tan frío e insensible como el agua que hace sufrir al acero. Pero la única cosa que pienso es: ¡Dios mío, no desistas, hasta que yo consiga tomar la forma que Tú esperas de mí. Inténtalo de la manera que te parezca mejor, por el tiempo que quieras, pero nunca me pongas en la montaña de hierro viejo de las almas».

  Que no sea lo que esperabas, no significa que no sea todo lo que has estado esperando. A veces la felicidad no se reconoce a primera vista, permítele a Dios actuar en tu vida, déjalo moldearte a la persona que el quiere que seas, pues lo creas o no.. el solo quiere lo mejor para ti!!

Es tiempo de reconocer lo bueno en nuestras vidas, pues toda situación por la que estas pasando sin importar cuán mala creas que sea, y aun cuando no puedas verlo en este momento, tiene un lado positivo.. Una enseñanza, y guarda una oportunidad.

  Siempre hay algo de lo que quejarse, y siempre hay algo que agradecer. Lo que decidas experimentar, ya sea lamento o gratitud, depende de ti..

  Dios puso en tus manos el control, la oportunidad de decidir, y las instrucciones de cómo utilizarlo.. Pues te dijo en su palabra que lo único que él quiere es que seas feliz.. Por tanto ante cualquier ocasión eres tu quien decide, ya que mas importante que las cosas que tienes, es lo que haces con ellas..

  Deja de quejarte de todo lo que te hace falta.. (si no lo tienes, es decir no lo has tenido durante lo que llevas de vida, y no has muerto es porque en verdad no te hace falta), no permitas que el ritmo de tu entorno, las presiones de la sociedad y el consumismo que nos arropa dicten las reglas de tu felicidad porque descubrirás que: 1) solo te brindan una felicidad efímera y vacía 2) una felicidad condicionada al tener..

  Quizás sea mejor condicionar la felicidad al ser!! Decide ser feliz!! Sin importar lo que suceda, para hacer los diamantes más hermosos y las prendas más bellas tienen que pasar por un difícil, arduo y duro proceso.. Por lo que te invito a pensar como el herrero cuando las cosas no vayan de acuerdo a como nosotros pensamos que deberían ir.

Tu eres la piedras más preciada de Dios, y por tanto quiere contigo hacer una hermosa joya..

Feliz viernes!!!

 

para mejorar la organización, y a raíz, de que algunas personas quieren unirse a la actividad, decidimos mudar la fecha de la entrega de comida, ropa y juguetes en el batey para el domingo 24, por tanto si quieres y puedes contribuir estas a tiempo!!.. Lo importante no es la cantidad que dones, sino mas bien el sentimiento que le imprimas a lo que des.. Pienses sin importar cuánto des.. Te aseguro 1) será bien recibido, y va a servir para dibujar sonrisas en rostros tristes. la gota que crees puede ser insignificante es tan necesaria como las demás para formar el inmenso océano, pues el mismo no es más que un conjunto de muchas gotas.. Tu aporte es importante!!

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Un vaso de leche

Publicado: 7 noviembre, 2013 en reflexiones diarias
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  pedirUn día, un muchacho pobre que vendía de puerta en puerta para pagar sus estudios universitarios, encontró que sólo le quedaba una simple moneda de 10 centavos y tenía hambre.


Decidió que pediría comida en la próxima casa. Sin embargo, sus nervios lo traicionaron cuando una encantadora mujer joven le abrió la puerta. En lugar de comida pidió un vaso de agua.


Ella pensó que el joven parecía hambriento, así que le trajo un gran vaso de leche. Él lo bebió despacio, y entonces le preguntó: «¿Cuánto le debo?». «No me debes nada», contestó ella.

«Mi madre siempre nos ha enseñado a nunca aceptar pago por una caridad». Él le dijo: «Entonces, te lo agradezco de todo corazón».

Cuando Howard Kelly se fue de la casa, no sólo se sintió más fuerte sino que también su fe en Dios y en los hombres era mayor. Él había estado listo para irse y dejar todo.

Años después esa mujer enfermó gravemente. Los doctores locales estaban confundidos. Finalmente le enviaron a la gran ciudad. Llamaron al Dr. Howard Kelly para consultarle.

Cuando éste oyó el nombre del pueblo donde venía la paciente una extraña luz llenó sus ojos.

 doctor1 Inmediatamente el doctor Kelly subió del vestíbulo del hospital a su cuarto. Vestido con su bata de doctor entró a verla. La reconoció enseguida. Regresó al cuarto de observación determinado a hacer lo mejor posible para salvar su vida. Desde ese día él prestó la mejor atención a ese caso. Después de una larga lucha, ella ganó la batalla.

Cuando ya la paciente estaba completamente recuperada, el doctor Kelly pidió a la Oficina de Administración del hospital que le enviaran la factura total de los gastos para aprobarla. Él la revisó y firmó. Además, escribió algo en el borde de la factura y la envió al cuarto de la paciente.Nadie-es-tan-pobre

  La cuenta llegó al cuarto, pero ella temía abrirla, porque sabía que le tomaría el resto de su vida para poder pagar todos los gastos. Finalmente la abrió y algo llamó su atención…en el borde de la factura leyó estas palabras:

«Pagado por completo hace muchos años con un vaso de leche». (Firmado) Dr. Howard Kelly.

SEMBRADORNadie es tan pobre que no pueda regalar una sonrisa ni tan rico que no la necesite, sin importar cuán pequeño creas que pueda ser tu aporte, este en si mismo significa la diferencia, pues si solo puedes donar una camisa, frente a fundas de ropa que donan quienes te rodean, a quien le toque ponerse la camisa que donaste, créeme 1) le dibujara una sonrisa, 2) lo que menos va a estar pensando es (no la quiero pues esto fue lo único que mando »X» persona) 3) en cierta forma lo hace mas especial pues has dado de lo poco que tienes.. Mas importante que la cantidad que puedas dar, es la intención con que lo regalas..

Quiero invitarte, mediante este medio, a recolectar ropa, comida y/o juguetes, para donarlas a las personas del batey donde estoy haciendo la pasantía, pues las necesidades son muchas, y quisiera un poco de tu ayuda y tu caridad para dibujar sonrisas en los rostros de personas necesitadas..

Si quieres unirte a esta acción, estaremos haciendo entrega de los donativos el domingo 17 de noviembre del año en curso, en el batey »monte coca» municipio de Consuelo, San Pedro de Macorís..

Tu ayuda y aporte es importante, súmate y comparte..

Feliz jueves!!!!!!!! Dios te bendiga

dando


El rey hablador

Publicado: 6 noviembre, 2013 en reflexiones diarias
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camaleon 4   Érase una vez un bonito camaleón que vivía en una isla del Pacífico.

La piel del animal cambiaba de color según el lugar donde se encontrara: si estaba en lo alto de una rama, era de color marrón; si descansaba entre las hojas de un árbol, se convertía en verde; si para cazar se subía encima de una piedra, su color era idéntico al de la piedra, y así podía engañar a los insectos que se posaban muy cerca de él convirtiéndolos en su comida.

Solamente con buena vista y mucha observación, alguien podía descubrir por dónde andaba el camaleón. Desde pequeño, sus padres se dieron cuenta de que no era como los demás camaleones porque, cada vez que iba de un sitio a otro no solo cambiaba su color, sino que se quedaba inmóvil «escuchando», según decía, cada rama, cada hoja, cada piedra…

Al parecer le contaban cosas muy interesantes que nadie más que él podía oír. Por esta razón le pusieron de nombre Simbo, el mismo nombre que llevó uno de sus antepasados, del que parecía haber heredado esta cualidad. Con el paso del tiempo, Simbo fue un experto conocedor de la isla, sabía la historia de cada lugar y conocía los problemas de todos y cada uno de sus habitantes.

La fama de Simbo, el sabio camaleón, llegó más allá de la isla, hasta oídos de un rey que reinaba en otra isla del Pacífico, el cual le mandó llamar a su presencia. Un buen día en que Simbo escuchaba los problemas de un viejo tronco de una palmera, oyó una voz que le llamaba y bajó del árbol para averiguar quién le buscaba.

  —¿Eres tú Simbo, el camaleón que sabe escuchar? -le preguntó un joven.

—Sí, yo soy, ¿qué quieres?, ¿para qué me buscas? -le contestó Simbo.

—El Rey Hablador me ha mandado buscarte porque necesita tu ayuda.

—¿Y qué quiere el Rey Hablador?

—Me pide que te lleve a su presencia porque tiene un problema y tú puedes ayudarle.

Simbo aceptó seguir al joven. Subieron a una barca que estaba en la playa, y partieron hacia la isla donde estaba su rey. Al llegar a tierra Simbo le siguió hasta el palacio. Cuando Simbo pisó el suelo del salón del trono, su piel se puso a veces blanca y a veces negra, pues esos eran los colores de las baldosas del suelo, parecidos a un tablero de ajedrez.

  reyEl rey preguntó a su sirviente:

—¿Dónde está el sabio camaleón? ¿Acaso no has podido convencerle para que viniera contigo?

—Majestad, el camaleón ha venido conmigo hasta el palacio, pero su piel tiene ahora los mismos colores que las baldosas del suelo y por eso es difícil verle.

—Pues pídele que se acerque más para que pueda hablar con él.

El sirviente pidió al camaleón que le siguiera y su piel entonces se puso roja, como la alfombra que llegaba hasta el trono. Ahora, como estaba más cerca, el rey vio sus ojos saltones y le dijo:

—Bienvenido a esta isla, Simbo, espero que me ayudes a resolver un problema importante que tengo. Tu fama de sabio ha llegado hasta mi reino, por eso te ruego que aceptes mi invitación para quedarte unos días en palacio.

—Majestad, gracias por su confianza, espero poder ayudarle, pero dígame qué le sucede.

—No sé lo que me pasa exactamente, me siento triste y desilusionado. Tampoco mis súbditos están contentos, y no sé por qué. Yo dicto leyes que les favorecen a todos, bajo los impuestos, los ayudo para que tengan buenas cosechas y, sin embargo, no están felices. Yo tengo grandes conocimientos, mi biblioteca es la más grande que existe en todas las islas del Pacífico, pero pocas personas aprecian todo lo que sé. Tengo la esperanza de que tú puedas averiguar lo que me pasa.

A Simbo le dio pena el Rey Hablador, porque se le notaba muy triste y preocupado, y entonces le dijo:

—Perdonadme, Majestad, si no le importa, me gustaría estar cerca de su corazón, así podría escucharle y averiguar lo que le pasa.

El Rey Hablador era un poco orgulloso y no le pareció muy adecuado coger en brazos al camaleón, pero como estaba deseando la ayuda de Simbo, le dijo:

—Está bien. Mandó a sus sirvientes y pajes que abandonaran la sala del trono y cogió a Simbo en brazos. Simbo, entonces, se puso verde como el color de la túnica del rey y escuchó a su corazón que le decía:

  «Soy el corazón del Rey Hablador y te _163pido, Simbo, que le enseñes a escucharme, pues el rey solo hace caso a su cabeza. Se pasa todo el día hablando, leyendo y discutiendo para demostrar a los demás todo lo que sabe, pero no quiere escuchar lo que yo siento. Tampoco escucha a sus súbditos, por eso no sabe lo que verdaderamente necesitan».

  lo_que_no_se_tiene-otherSimbo se dio cuenta de cuál era el problema del Rey Hablador, se puso en su lugar y sintió su soledad, no hacía caso a sus sentimientos, por eso estaba triste sin saber por qué. Creía equivocadamente que, si deslumbraba a los demás con sus conocimientos, sería un rey más querido.

  —Rey Hablador -le dijo Simbo-, su corazón está triste porque no le escucha lo suficiente. Presta demasiada atención a su cabeza, intenta deslumbrar a los demás con sus conocimientos y cree que la sabiduría consiste en saber muchas cosas, pero está equivocado.

El Rey le escuchaba con atención y le preguntó:

— ¿Y qué puedo hacer para cambiar la situación?

—Pienso que debería prestar más atención a sus sentimientos, hablar menos y escuchar más. También deberá escuchar a los habitantes de su isla. Ellos podrán contarle lo que verdaderamente necesitan, y usted podrá ser mejor rey.

El Rey Hablador se quedó muy pensativo durante un rato y luego le dijo:

—A partir de hoy haré lo que me dices, Simbo, pero además te nombro mi consejero. Creo que tu presencia será muy beneficiosa para mí y para toda la isla.

Simbo aceptó el cargo. Era el primer camaleón que conseguía tal honor, y se sintió muy satisfecho, tanto él como toda su familia. Con el tiempo, la gente dejó de llamarle el Rey Hablador y le llamaban simplemente el Rey, porque había aprendido a escuchar a su corazón y también había conseguido llegar al corazón de todos los habitantes de su reino.

Dios nos regalo 2 oidos y una boca, para escuchar mas y hablar menos.. es tiempo de abrir nuestros oídos, y estar dispuestos a escuchar nuestros sentimientos, y aun mas importante lo que los que nos rodean tienen que decir..

frases.joryx.com_1536_2A veces creemos que sabemos y que damos lo que los demás quieren y necesitan, pasa mucho con la pareja y con los hijos, pues erróneamente pensamos que dar las mejores cosas que el mundo puede ofrecer es igual a suplir las necesidades y que esto es sinónimo de felicidad, cuando lo que quizás necesita quien se encuentra a tu lado, no cueste más que tu presencia, y cariño sincero..

Es de sabios aprender de los errores ajenos, por tanto te presento el fallo del rey, de ti depende seguir hablando y pensar que con esto complaces a los demás.. Quizás esta pueda ser la razón de esa tristeza que te invade. Sigue a tu corazón, el sabe donde debes estar.

Feliz miércoles!!!

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El miedo

Publicado: 5 noviembre, 2013 en reflexiones diarias

  03_fearMarina era una niña que tenía mucho miedo de la oscuridad. Al apagarse la luz, todas las cosas y sombras le parecían los más temibles monstruos. Y aunque sus padres le explicaban cada día con mucha paciencia que aquello no eran monstruos, y ella les entendía, no dejaba de sentir un miedo atroz.

  Un día recibieron en casa la visita de la tía Valeria. Era una mujer increíble, famosísima por su valentía y por haber hecho miles de viajes y vivido cientos de aventuras, de las que incluso habían hecho libros y películas.

Marina, con ganas de vencer el miedo, le preguntó a su tía cómo era tan valiente, y si alguna vez había se había asustado.

– Muchísimas veces, Marina. Recuerdo cuando era pequeña y tenía un miedo terrible a la oscuridad. No podía quedarme a oscuras ni un momento.

La niña se emocionó muchísimo; ¿cómo era posible que alguien tan valiente pudiera haber tenido miedo a la oscuridad?

– Te contaré un secreto, Marina. Quienes me ensañaron a ser valiente fueron unos niños ciegos. Ellos no pueden ver, así que si no hubieran descubierto el secreto de no tener miedo a la oscuridad, estarían siempre asustadísimos.

– ¡Es verdad! -dijo Marina, muy interesada- ¿me cuentas ese secreto?

  – ¡Claro! su secreto es cambiar de ojos. Como ellos no pueden ver, sus ojos son sus manos. Lo único que tienes que hacer para vencer el miedo a la oscuridad es hacer como ellos, cerrar los ojos de la cara y usar los de las manos. Te propongo un trato: esta noche, cuando vayas a dormir y apagues la luz, si hay algo que te dé miedo cierra los ojos, levántete con cuidado, y trata de ver qué es lo que te daba miedo con los ojos de tus manos… y mañana me cuentas cómo es el miedo.

Marina aceptó, algo preocupada. Sabía que tendría que ser valiente para cerrar los ojos y tocar aquello que le asustaba, pero estaba dispuesta a probarlo, porque ya era muy mayor, así que no protestó ni un poco cuando sus padres la acostaron, y ella misma apagó la luz. Al poco rato, sintió miedo de una de las sombras en la habitación, y haciendo caso del consejo de la tía Valeria, cerró los ojos de la cara y abrió los de las manos, y con mucho valor fue a tocar aquella sombra misteriosa…

A la mañana siguiente, Marina llegó corriendo a la cocina, con una gran sonrisa, y cantando. «¡el miedo es blandito y suave!… ¡es mi osito de peluche!»

La mayoría de nuestros miedos, son invenciones que nuestra mente crea para justificar, las veces en que no nos creemos capaces de lograr algo.

De vez en cuando, solo hace falta un cambio de enfoque, o como en nuestra historia, de lentes.. Quizás sea difícil seguir el consejo de cerrar los ojos de la cara y abrir los de la mano, pues  lo primero que puede llegar a nuestra mente será: si no puedo enfrentarlo en la plenitud de mi capacidad y con mis 5 sentidos.. Menos lo lograre privándome de uno de los más importantes..

Pero sucede que generalmente, es justo lo necesario.. ver de una forma diferente el mundo que nos rodea, no solo para enfrentar nuestros miedos, sino para enfocarnos en lo bueno..

Solo Dios sabe cuántas veces has tildado de Monstruo a los peluches de tu vida, sin saber que en ocasiones no solo son inofensivos, sino que están para darte confort y cariño..

Abre bien los ojos del corazón, e intenta observar más que mirar, el sinnúmero de milagros que suceden a tu alrededor..

Feliz inicio de semana tardío!!

No renuncies solo porque tuviste un mal día. Perdónate a ti mismo y hazlo mejor mañana.